Ucrania: Ya fue derribado uno de los helicópteros que Milei le dio a Zelenski
Uno de los dos helicópteros que el presidente argentino Javier Milei le obsequiase a su homólogo ucraniano, Volodimyr Zelenski, ya habría sido abatido por las fuerzas rusas. Así lo contó el 2 de enero el experto argentino en geopolítica Ariel Umpiérrez; lo hizo en el canal español Negocios TV, entrevistado por Sergio Fernández Bermejo, en el marco de un panel compartido con Juan Antonio Aguilar (director del Instituto Español de Geopolítica) y Jesús López Almejo (investigador de Conahcyt, México).
Allí afirmó Umpiérrez: “Zelenski, como decía Juan Antonio Aguilar recién, es un personaje que no tiene más futuro político: es un cadáver político. De lo único que habla es ‘mándenme más dinero más armas’; recorre el mundo, vino a Argentina a pedir eso. El presidente Milei le regaló dos helicópteros de origen ruso: ya sabemos que a uno se lo se lo destruyeron en el día de ayer o antes de ayer. Estaban destinados al salvataje en casos de emergencias climáticas, de incendios en Argentina. Milei le regaló dos y uno ha sido destruido”.
Recuerdos fueguinos
La noticia fue confirmada por Ramón Taborda Strusiat, del portal fueguino Red 23 Noticias: “Los dos helicópteros que estaban destinados a rescate SAR, lucha contra incendios y otras actividades, (...) apenas incorporados al servicio en el país eslavo, uno de ellos fue derribado por las fuerzas de la Federación Rusa”.
“Estos helicópteros, paradójicamente de fabricación rusa, fueron noticia cuando cruzaron desde Ushuaia a la Antártida en mayo de 2019”, comenta el periodista. Ya habían tenido una experiencia previa: “El 20 de diciembre del año 2013, estos helicópteros cruzaron a la Antártida, para participar en la Campaña Antártica de Verano CAV-2013/14 junto con un helicóptero Bell 212, que fue trasladado a bordo de un avión Hércules C-130”, apunta Taborda.
Según la descripción técnica de Wikipedia, “el Mil Mi-17 es el modelo de exportación del Mi-8M en operación en Rusia, es un helicóptero bimotor de transporte con capacidad de portar cohetes y misiles guiados antitanque. Fue diseñado en la fábrica de helicópteros Mil de Moscú (fundada por Mijaíl Mil) como un derivado del Mil Mi-8 de Rusia, uno de los modelos más populares en el mundo por su comparativo bajo costo y alta capacidad de carga útil”.
Estos aparatos “se producen en las fábricas de Ulán-Udé y Kazán, en esta última se fabrican específicamente los Mi-17-V5 (Mi-8MTV-5) para las Fuerzas Armadas y el Mi-172 de aplicación civil. Un Mi-17 se suele diferenciar visualmente de la serie Mi-8T porque estos últimos llevan el rotor de cola sobre el lado derecho, mientras que el Mi-17 lo lleva del lado izquierdo”.
Fin de ciclo
Volviendo a la exposición de Umpiérrez, el analista fue (como citábamos en una nota reciente sobre su posible sustitución por el general Valery Zaluzhny) terminante con el mandatario ucraniano: “Zelenski es un cadáver político al cual la OTAN le está buscando un reemplazo (...) Ucrania está, como decía el otro día, haciendo una similitud con la película La caída, en la que se lo ve a Hitler ya en los últimos días en su búnker, encerrado, demente; perdido en sus divagaciones, pidiendo movimientos de tropas, ataques contraataques; y sus generales que le dicen: No allí no hay más nada que hacer esto se ha acabado, ha terminado. La sensación que hay en Ucrania (lo muestran las propias poblaciones) es que las ratas están abandonando el barco: la élite esa que acompañaba a Zelenski, los magnates se han ido todos con su dinero a Mónaco y a otras ciudades europeas, a Chipre, a Malta; en los paraísos fiscales han escondido el dinero. Y los que quedan son los últimos, que están allí en ese búnker tratando de explicarle a Zelenski y a la OTAN que esto de la de la contraofensiva y demás es un paso más en este suicidio colectivo en el cual ha incurrido Ucrania pero también Europa occidental. Porque como siempre digo: aún no se entiende cuáles eran los intereses estratégicos de Europa en embarcarse en esta guerra, aparte de perder dinero, muertes y demás”.
Vinculó a Zelenski y su familia con “la mafia ucraniana, la más poderosa y la más temible del mundo”, y dijo que “esos mafiosos que trafican desde órganos, niños, drogas, dinero, alcohol, armas y demás” están “ya implantados firmemente en Europa; allí en las ciudades europeas sobre todo las alemanas, los países nórdicos, Francia, España también. Un problemita secundario que se han comprado los amigos europeos, aparte de todos los problemas de inflación, desocupación, cierre de fábricas y demás”.































